I.                     LA AMARÁS POR SOBRE TI MISMO

Es olvidarte de ti, abandonar el egoísmo. La lucha es cada día, satisfacer a tu pareja a toda costa; deposita tus emociones, acciones y sentimientos en ella, haz que tu tiempo sea valioso entregándoselo. Primero pensarás en el otro, tú eres responsable de fortalecerlo y cuidarlo. Intenta concebir la importancia de adornarla con detalles, de cumplir sus deseos y de buscar el espacio donde disfrute estar. Queda implícita la necesidad de alejarte de tus relaciones personales, amistades, familia y compañeros. Esto es vivir con el corazón, el amor más puro. En cuanto a tus pasiones y placeres, suprímelos para tener tiempo de calidad con tu pareja. Toda tu creatividad deberá ser canalizada a la relación, a mejorarla. Después de algunos meses ya le pertenecerás. Luego entonces, habrás comprendido lo que una relación sentimental significa.

II.                   RECOGERÁS LAS MIGAJAS

Acostúmbrate a vivir con una actitud dócil. Sé estoico, aunque te abrace poco. Evita darle peso a que no puede verte porque está muy ocupada; si de vez en cuando te presta su mano, agradece. Estarás practicando la humildad. Abre la mente para conquistar la comprensión, se te olvidará tu sistema de creencias, el que te dice que: sufres por ser ignorado, insultado, controlado y manipulado. El desdén pasará de largo. Es el momento cumbre para colocarte en un buen nivel espiritual. Tendrás certeza de que “los maltratos” los hace por amor. Tu pareja sabe lo que hace. No caigas en la trampa de la soberbia, siempre te dirá que las cosas se deben hacerse a tu manera. Así que recoge lo que se te da sin rezongar. Sigue amando. Comprende. Practica la tolerancia. Desaparecerá el complejo de superioridad. Si te brinda poco tiempo, aplaude el que sí te da, no te fijes en lo que no tienes ¡Mente positiva!

III.                 ADAPTARÁS TU PERSONALIDAD

Vuélvete consciente de cómo eres e inmediatamente modifica todo lo que no le gusta que seas. Es tiempo de empezar a ceder en esta vida. A sabiendas de sus disgustos, estás obligado como ser humano a no chocar con la misma piedra; si tu pareja se enfurece o se siente lastimada por tus actos, será tu culpa y de nadie más. Mayoritariamente sus reacciones son causadas por tu obstinación, es decir, porque omites hacer un cambio de personalidad por ella. Acepta que estás cayendo en la traición y que desacreditas la importancia del otro. Gana en generosidad.

IV.                ROGARÁS Y SUPLICARÁS

Maten la sencillez. Para que sepa que en verdad la amas, pídele que te dé un beso -aunque sea uno-, insiste en hacer el amor, repítele que lo peor sería que todo se acabara, llámale para verla -aunque no pueda-, pregúntale -constantemente- qué es lo que debes hacer para entusiasmarlo. Es la mayor muestra de amor. Si la relación termina, ruégale retomarla hasta setenta veces siete, y una más. Suplica que conteste, que no te cambie, que hagan una cita romántica y que no se separen. Pide y se te dará ¡Expresa todo eso que sientes! De veras que la gentileza llenará su corazón. Un ejemplo funcional es el siguiente: ¡Por favor no me dejes!

 

V.                  LA IDEALIZARÁS Y LA VOLVERÁS TU CENTRO

¿Cómo pretender que una relación funcione cuando la persona amada no es la base de tu vida? Si no quieres darle la espalda al amor, haz de tu pareja el centro. Una relación es la fusión de cuerpo, mente y espíritu, los dos se transforman en uno. Dignifica la dádiva. La gratitud se verá reflejada cuando hayas soltado el control de tu vida para dárselo a esa persona que cedió para estar contigo. Sólo por eso, es un ser grandioso, con calidad de maestro. Guíate por lo que dice. Con el ejemplo dijo más de mil palabras, entregó su vida para entrelazarla con la tuya y eso se alaba. Ser satélite de ella desarrolla la prudencia, el respeto, la integridad.

VI.                TE AFERRARÁS A LA RELACIÓN

El futuro no lo tenemos asegurado ¿Qué tal si la pierdes y nunca se vuelven a enamorar de ti? Aduéñate del amor del presente. Es altamente probable que te arrepientas toda la vida por haberla perdido. Tu pareja se fijó en ti, no puede seguir la exigencia. La labor es minuciosa, trabajar en hacer méritos no es cosa fácil. Tendrás que dedicar todas tus energías al mantenimiento de la relación. Es sólo una la que tienes, al igual que la vida.

VII.               NO PONDRÁS LÍMITES

Son detestables las personas que se la pasan refutando. Imagina por un momento la arrogancia con la que se desenvuelven. Están distantes a la creatividad porque suplen crear una nueva conversación por empecinarse en ganar una discusión. El famoso “querer tener la razón”. En lugar de restregarle todo lo que no te gusta que te haga, ámala. Si te injuria, regresa un halago. Si es infiel, no reproches, sigue en tu camino a la fidelidad. Si te pega, pon la otra mejilla. Si te grita, pon la otra oreja. Tendrás la fuerza de voluntad para controlar tus instintos.

VIII.             DIRÁS LO QUE QUIERE

No contradigas. Es muy doloroso cuando la pareja dice lo que no se quiere escuchar. Merma cada sentimiento y activa todas las heridas del pasado. Cuida tus palabras y haz un profundo análisis de lo que sí tienes derecho a hablar. El amor es un diamante en bruto que se pule tras darle la razón al otro. No querrás dañar y lastimar. No pierdas de vista que, para reavivar el fuego, se debe agradar al otro. Simpatízale. Verás que ahora eres capaz de enamorarte de ti por ser materia dispuesta. Por estar abierto al amor. Además, conseguirás su enamoramiento. Separarás el odio y el resentimiento.

IX.                 LE PEDIRÁS PROMESAS

Con bandera de satisfacción, mostrarás tus inagotables ganas por casarte, por conocer a su familia, por convivir con sus amigos y por morir juntos. Por supuesto, pidiéndolo; con el afán de reafirmar lo que el corazón siente y de esta manera demostrar que tienes verdadero interés. Es un juego pasional dotado de sentimientos genuinos. Es la forma idónea para asegurar y acrecentar el amor. De la promesa nace el compromiso.

X.                   VIVIRÁS A LA ESPERA

No todo es color rosa. Habrá peleas y desencuentros. Si quieres realmente navegar en el mar de la paz, espera a que se contente. No hagas planes. Sería ningunear su persona. Busca un rincón en tu casa en el cual reflexiones acerca de tus actos y después invítala a que vea tu arrepentimiento. De aquí que para amar hay que pedir perdón. No transgredas sus sentimientos olvidándote de ellos en tus actividades. Es a lo que le llamo empatía. Espera a que dé el pitazo. Los dos, que ya son uno, serán libres.

 

NOTA: He visto que todos los practicantes de estos mandamientos tienen historias de amor exitosas. 

Por Gustavo Llorente

Foto: Amaya Martínez

Facebook e Instagram: Amaya Martínez Photography   @amayamartinezphotography

 

2 comentarios en “10 MANDAMIENTOS PARA MENDIGAR AMOR

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