Quiero un Dios,

sin castigo ni infierno,

sin memoria y sin karma,

sin amenaza ni promesa,

sin religión y sin pruebas:

que ni a los tibios vomite.

Quiero un Dios,

que ríe cuando reímos,

y también cuando pecamos;

que ríe cuando rezamos,

y también cuando callamos:

sin faja, sin corsé.

Quiero un Dios,

en los templos y burdeles,

en el alcoholismo y misticismo;

en lo virtuoso y en lo suicida,

en las banquetas y en el hogar:

liberado de cualquier concepto.

Quiero un Dios,

ajeno a la descripción,

ajeno a la imprenta;

para que sea infinito,

para que sea eterno.

Y que por nombre lleve: EL AMOR.

Por Gustavo Llorente

Copyright © Todos los Derechos Reservados

5 comentarios en ““QUIERO UN DIOS”

  1. Excelentes reflexiones; invitan a liberarse del tabú q representa no sólo la religión; también la doble moral; los prejuicios; el apego a lo material cuando lo único por lo q tenemos q hacer es vivir; vivir al máximo cada día q tenemos .

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s